Claustronáutica

Este inmueble requiere de una buena dosis de labia para volverse el hogar de algún incierto comprador.


Un agente intenta vender un departamento chico, descuidado y oscuro en Buenos Aires. Haciendo acopio de fuerza y ánimos, conduce a diferentes clientes por el monoambiente. La pareja de recién casados, el papá con el muchacho que quiere dejar el nido, dos mujeres mayores, etcétera, pasan de la habitación a la apretada cocina y a continuación al baño en un claro ejemplo de claustronáutica. El vendedor es locuaz y suda la camiseta pero los inconvenientes del inmueble sobresalen. Ante la falta de luz, o el ruido del elevador contiguo, o el deterioro del piso de linóleo, o la falta de bidé, no le queda más remedio que presentar razones y apreciaciones ágiles —vendedor al fin y al cabo— pero un tanto ridículas cuando no de plano absurdas.

1 amb. PB sin LUZ, de Emiliano Di Giusto, con Pablo Pérez (EDG Films, Argentina, 2014, 14 min.)

A esta charlatanería se debe mucho del humor de la cinta. Tras recibir a los primeros clientes y anunciarles que el espacio es ideal para ellos, lo mejor que consigue presumir es la pared. «Las paredes [percute la del fondo]. Paredes sólidas, ¿eh?… Un placarcito con puertas de vidrio. Detalles, de decoración […].» Pero el humor también está en la identificación entre el vendedor y el lugar. Él es de estatura media, no se ha peinado bien, la ropa le queda grande, los zapatos le vienen mal, se afana pero desluce. Abogar por el inmueble es un poco como abogar por sí mismo. El inmueble le confiere carácter al personaje, y el personaje al inmueble.

La película se vale de recursos básicos: un buen actor cómico y varios más amateurs, una sola cámara, un solo set, y además sin decoración, música de archivo, un buen guion, tomas divertidas. Mínima, sencilla, algo desaliñada, la película hace honor al vendedor y al inmueble, coprotagonistas. Los tres son encantadores, o cuando menos los son a los ojos del improbable comprador, uno que consigue ver más allá de lo evidente, y de algunos espectadores incautos.

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